¿Es la mentira la opción más ventajosa?

un artículo de Laura Beck Millet para Vida en Familia

 

Es curioso que personas de alto rango, cultas y educadas al igual que personas humildes o con poca educación caen en lo mismo, en un pecado muy común: la falta de honestidad, o dicho más claramente LA MENTIRA.
Y es que parece que mentir siempre es el camino más fácil, el que creemos que nos traerá más beneficios. Pero… ¿Es realmente así? Echémosle un vistazo a algunos hombres y mujeres que usaron la mentira y el engaño en sus vidas y veamos las “ventajas” que obtuvieron.

Abraham  El hombre Dios, el padre de la promesa, el hombre que tenía una relación íntima con Dios. El que escuchaba a Dios hablar con voz audible; el hombre al que Dios llamó. Ese hombre, cuando está en Egipto, tiene miedo y decide decir “un media verdad”: "Sarai es mi hermana". Y era una media verdad porque era su hermana, pero omitió que era su esposa. Él pensaba que así le iría mejor, que no les matarían, …”porque Sarai era hermosa” (Génesis 20:11-13). En definitiva, Abraham decide mentir (o decir una media verdad) porque él cree que así tendrá una ventaja. Pero ¡Sorpresa! Le salió el tiro por la culata, porque los príncipes vieron la hermosura de Sarai y se la quitaron para llevársela a Faraón. Esto no era lo que esperaba Abraham. Tuvo que ser un durísimo golpe. Fue Sarai la que dijo la verdad. Y ¡menos mal! porque si no el Faraón se hubiese acostado con ella, Consecuencia: Los 2 fueros expulsados de Egipto.

Jacob  El hijo de Isaac le miente a su padre para conseguir la bendición que le corresponde al hijo mayor. Él pensó que así ganaría, tendría él la bendición y le iría bien…. Consecuencia: Su hermano Esaú quería matarle. Tuvo que huir y allá donde fue, a casa de Laban, tuvo que tragar las duras consecuencias de ser engañado una y otra vez.

Consecuencia de todo esto: Tuvo que huir de su hogar; tuvo que romper los lazos familiares; fue engañado muchas veces...

Abraham:  Es curioso que este hombre parece no aprender de su primer error, porque años después se repite la misma historia pero en otro lugar: vuelve a decir que Sarai es su hermana. Y otra vez un hombre, Abimelec, quiere acostarse con ella. En esta ocasión Dios amenaza a Abimelec y éste devuelve a Sarai a su marido. Consecuencia: Si Abimelec no daba marcha atrás, Abraham se quedaría sin esposa, Sarai cometería adulterio y Abimelec moriría

 

Podemos ver que la mentira es muy fácil para nosotros; Aunque seamos hombres y mujeres de Dios, aunque hayamos tropezado ya una vez; aunque seamos ancianos y experimentados, ¡No importa! Somos muy ligeros para caer en la trampa de la mentira, Es como una cuerda que nos ata y nos lleva cautivo. Sin embargo, en los tres casos se ve claramente que la mentira no nos da una solución buena. En estas tres situaciones las consecuencias drásticas:

 

  • Rotura del matrimonio
  • Dolor en el corazón
  • Expulsión de su lugar de refugio
  • Rotura de lazos familiares (hermano, madre,…)
  • Ser forastero, lejos del hogar
  • Ser engañado
  • Poner en peligro la integridad y la vida de otro.

Estas son unas pocas consecuencias de la falta de sinceridad e integridad, de la mentira.

Como padres, antes de decir una mentira o una media verdad a nuestros hijos deberíamos pensarlo muy seriamente. “¡Ah! Pero yo no miento!".  Bueno...párate un momento y reflexiona: ¿No mientes?  Vamos a ver: Tu hijo se va derechito en la dirección contraria a la que tú quieres ir. Le llamas y no viene, y rápidamente le dices: “ven que hay un perro”. Claro que no hay un perro, pero te crees que esa fácil mentira va a ayudarte. O tu hijo te dice por enésima vez que quiere ir al parque y le dices: “sí, mañana vamos”, aunque no tienes ni el más mínimo deseo de ir y, en realidad, no vas a ir. O vais a salir de paseo y, claro, tu hijo te pregunta: “¿Os vais?”. “No, no nos vamos a ir”. Pero luego a escondidas salís por la puerta.
Estos son sólo unos pocos ejemplos para que veas con claridad cuántas veces y qué fácil es caer en la mentira. Pero hoy, igual que para Abraham, para Jacob y para otros, la mentira tiene graves consecuencias y no ganas nada. Lo único que conseguirás es que tu hijo sepa que no puede confiar en ti. Por eso decídete hoy a decir la verdad. Cuando mis hijos me preguntan algo que no puedo o no quiero decirles, les digo simple y llanamente la verdad: “Eso no te lo voy a decir.” Cuando tengas que irte y tu hijo llore, dile adiós y dile que pronto vuelverás; eso será siempre mucho mejor que descubrir que no me puedo fiar de mis padres porque en cualquier momento desaparecerán

En resumen: Seas padre, madre, hijo, casado, solteroNO MIENTAS. Aunque creas que tienes alguna ventaja, en realidad no tienes ninguna, la mentira siempre rompe relaciones.

Porque dijo: ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su salvador. Isaías 63:8

¿Eres hijo de Dios? Se te reconocerá porque NO MIENTES.

 

 

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